Dr. Jeckyll y Mr Hyde

Por Pedro Ottonello

San Martín cayó por 1-0 en su visita a Nueva Chicago en un partido disputado ayer por la tarde correspondiente a la fecha 23 de la B Nacional.

San Martín intentó pero no pudo

San Martín intentó pero no pudo

Al igual que en el reconocido libro de Robert Louis Stevenson, donde un personaje mutaba de cordial y genial durante la mañana, para convertirse en un sádico y perverso a la noche sin motivo y explicación alguna, podemos decir que San Martín tuvo su parámetro dentro del rectángulo verde. También dejando más dudas que certezas.

El amanecer del partido arrancó dominado por San Martín. Se repite hasta el hartazgo el viejo concepto de que jugar bien al fútbol es: a) hacer fácil lo difícil, b) distribuir bien la pelota y c) ocupar y distribuir mejor los espacios. Y durante buena parte del partido el equipo de Diego Cagna tuvo eso. Distribuyó muy bien la pelota, y lograba desmarcar a los jugadores sobrando con los pases, es decir el clásico 2-1. ¿Entonces, por qué no hubo gol en el primer tiempo? La respuesta está no sólo en la puntería de los delanteros y en la mano cambiante de la suerte, si no también en una de las grandes virtudes de Chicago: distribución de espacios. Con muchos recursos dentro de un mismo sistema, retrocedieron con mucho orden, hicieron buenos relevos, y consiguieron con mucha simpleza desactivar muchos ataques de la visita, que hizo todo lo necesario para irse con al menos un gol arriba.

No hubo cambios en el atardecer del partido, ¿Para qué? con el devenir del partido, y más aun esperando un partido que fuera una prolongación del primer tiempo, no había más que seguir jugando de la misma manera: el gol vendría más temprano que tarde. Pero para que todo fuera igual, nada debería cambiar, y si cambió. Nueva Chicago modificó algunos detalles en su juego, no lo buscó más por los laterales y eligió darle la pelota a Christian “Gomito” Gómez y que el eterno ídolo del “Torito” hiciera destrozos entre los laterales.

Para los ’10 del segundo tiempo, el partido ya se había quebrado, ya era otro. Cagna metió mano en el banco y sacó a Juan Galeano Sergio Viturro por Victor Rodriguez  Diego Bucci. ¿Qué significó eso para San Martín? Un cambio en la pizarra, pero sobre todo en el ataque. Ya no podría llegar tocando al area defendida por Alejandro Sánchez, lo obligaba a llegar con pelota controlada, trasladándola en muchas ocasiones largas distancias.

San Martín comenzó a mutar a Mr. Hyde al momento que un viejo fantasma tocaba la puerta: la última vez que ganó en Capital Federal fue ante Ferrocarril Oeste, por 1-0.. por la fecha 22 del Campeonato B Nacional 2007-2008. Hace 9 años que San Martín no trae los 3 puntos de una visita a la Capital.

Un envalentonado “Toro” arremetió contra San Martín. Tras el gol (golazo en cuanto su armado), los jugadores se vinieron abajo. Los locales hicieron leña del árbol caído y comenzaron a florearse, caños, tacos, y algunos oles que bajaron de las tribunas.

Con un doloroso adiós a la Copa Argentina, San Martín necesita lavarse la cara. Toda la semana estará en Buenos Aires, entrenará o en la cancha auxiliar de Boca Juniors o en su defecto en la de Defensores de Belgrano, volverá a la provincia tras el partido con Argentinos Juniors. Hay mucho por hacer.

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