San Martín despertó de una pesadilla y va en busca de un sueño

 

Por: Ezequiel Barraza

 

El Santo logró volver a la B Nacional luego de sufrir 5 años en el Federal A y se ilusiona con pelear por uno de los boletos a Primera División aunque el objetivo central es la permanencia.

Recibimiento santo. Foto de Federico Erazzú para Tucumán Fútbol.

Recibimiento santo. Foto de Federico Erazzú para Tucumán Fútbol.

San Martín tenía la presión de ser protagonista si o si y lograr el único ascenso que había a la B Nacional. Los dirigentes decidieron renovar a Sebastián Pena en el cargo de DT y que se encargue de armar el plantel. A la base del equipo que quedo de la temporada pasada se lo reforzó con jugadores de jerarquía como el arquero Cesar Taborda, el delantero Ramón Lentini y el defensor Alexis Ferrero, sumado a algunos viejos conocidos por los hinchas como ser Luciano González y Esteban Goicoechea, que dejaron un lindo recuerdo cuando vistieron los colores de la institución.

El bautismo de este nuevo equipo ante los hinchas fue frente a Atlético Tucumán en los clásicos amistosos de verano. El primer partido jugado en La Ciudadela no se disputó el segundo tiempo debido a que los simpatizantes Santos le tiraban serpentinas al arquero Decano lo cual obligo a que se retiraran del campo de juego debido a que no estaban garantizadas las condiciones para continuar, San Martín ganaba 2 a 1 y se lo dieron por ganado con ese resultado. La revancha en El Monumental finalizo 0 a 0 y la copa quedo en manos del Ciruja.

Ya en el torneo, el equipo de Pena mostraba algunas irregularidades a pesar de que sacaba buenos resultados. Tuvo un bajón futbolístico y las derrotas frente a Concepción FC y San Jorge hicieron que “Tomatito” dejara el cargo de DT. Luego de una danza de nombres circulando por los pasillos del club, los dirigentes se inclinaron por Diego Cagna. El ex DT de Tigre, Colo Colo (Chile), Newell’s y Estudiantes de La Plata decidió volver a calzarse el buzo de técnico luego de 3 años y aceptando el desafío de enderezar el rumbo de San Martín para lograr el ascenso. Mientras se definía el nuevo DT, Ariel Martos se hizo cargo del equipo interinamente y logró conseguir una valiosa victoria frente a Mitre en Santiago del Estero para que el Santo siga teniendo vida en el torneo.

El debut de Cagna en el banquillo de San Martín fue ante Güemes en Santiago del Estero, el Santo arrancó perdiendo pero aparecieron los goles de Lentini para dar vuelta la historia. Terminó la primera fase puntero de su grupo y tercero en la general. En Octavos de Final le toco enfrentar a Guaraní Antonio Franco de Misiones, en la ida perdió 2 a 1 lo cual lo obligaba a ganar por la mínima diferencia para aprovechar la “ventaja deportiva” (en caso de igualdad en el global avanzaba el equipo mejor posicionado en la general) y seguir en carrera. En la revancha en Ciudadela había arrancado perdiendo pero Briones empató el partido y puso al Santo a un gol de la clasificación. Cuando se moría el encuentro y parecía que otra vez se esfumaba el sueño de ascender, el gol de Agudiak – el más gritado por los hinchas en los últimos 5 años-  le dio el pasaje a Cuartos. Ese día muchos simpatizantes creyeron que se trató de la “suerte del campeón”. En Cuartos de Final tuvo en frente a Sportivo Belgrano de San Francisco, otro cuco para San Martín. En el primer partido jugado en Córdoba, el equipo tucumano ganó 1 a 0 aunque pudo haberse ido con más goles de ventaja. La vuelta en Tucumán, los de Cagna habían arrancado ganando pero los cordobeses le dieron vuelta el partido empatando el global, la bendita ventaja deportiva otra vez ayudó al Santo a pasar de ronda.

El gol agónico de Agudiak para que el Santo elimine a Guaraní. Foto de Ignacio Guzmán para Republik de Ciudadela

Ya en Semifinales y luego de haber dejado atrás a 2 equipos que venían de descender de la B Nacional y buscaban regresar rápidamente a esa categoría, San Martín enfrentó a la “cenicienta” del torneo: Libertad de Sunchales. El encuentro de ida disputado en Santa Fé se lo llevó el equipo de Cagna por la mínima. La tragedia golpeo duro a los hinchas del Santo ya que 4 fanáticos fallecieron en un accidente de tránsito cuando estos regresaban hacia la provincia luego de la victoria en Sunchales. El cotejo de vuelta fue una mezcla de alegría por la clasificación a la final (victoria por 2 a 0) y tristeza por los simpatizantes que perdieron la vida por seguir al club de sus amores. La final fue ante Unión Aconquija de Catamarca, un equipo que en los últimos tiempos se había convertido en animador del torneo. En La Ciudadela, el solitario gol de Gonzalo Rodríguez le daba una leve ventaja para afrontar tranquilo la revancha en Catamarca. De tantas idas y vueltas el segundo partido se disputó en donde el conjunto catamarqueño hace las veces de local y a su vez era imbatible: en Andagalá, el estadio de Tiro Federal y Gimnasia. Fue una odisea para el equipo tucumano Catamarca, sufrieron un control policial en la ruta como si fuesen criminales y la noche antes del encuentro no los dejaron dormir ya que le tiraban bombas de estruendo cerca del hotel. A pesar de todo eso San Martín ganó 3 a 2 y logró el ansiado ascenso, a su vez festejaron con los hinchas que desafiaron la prohibición de asistir allí.

Después de los festejos en Plaza Independencia, Casa de Gobierno y durante las vacaciones, arranco la pretemporada de cara a la B Nacional. A la base del plantel campeón se la reforzó con jugadores que venían de jugar en Primera el semestre anterior: Matías Catalán (San Lorenzo y Atlético Rafaela), Matías García (Gimnasia de La Plata), Rodrigo Moreira (Independiente) y Leonardo Acosta (Patronato). Otra vez se jugó de manera amistosa el clásico tucumano. San Martín triunfó en ambos partidos (3 a 0 en cancha de Atlético y 1 a 0 en Ciudadela) y se quedó con la copa en disputa.

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El debut en su retorno a la B Nacional fue con su gente ante Argentinos Juniors (el equipo de La Paternal había descendido de Primera División), luego de ir perdiendo 2 a 0 San Martín logró empatar el partido. Luego igualó frente a Instituto en Córdoba y cayó derrotado frente a Chacarita en Tucumán. El equipo jugaba bien pero no tenía suerte a la hora de convertir y los errores defensivos lo dejaban sin nada. Su primera victoria fue ante Atlético Paraná en Entre Ríos gracias al cabezazo de Moreira. El primer triunfo como local fue ante Brown de Adrogué por 2 a 1. La fecha siguiente recibiría una dura goleada frente al puntero Guillermo Brown en Puerto Madryn. Después de esa derrota el Santo tuvo un invicto de 9 partidos (4 victorias y 5 empates) lo cual lo hicieron salir de la zona del descenso. La racha se cortaría frente a Juventud Unida de Gualeguaychú tras caer 2 a 1 en Tucumán y terminó el año con otra derrota frente a Los Andes como visitante. Sumó 25 puntos en 19 fechas, está a 11 del último puesto de ascenso y momentáneamente fuera del descenso. El objetivo principal es lograr la permanencia, aunque con los irregulares que son los demás equipos podría ilusionarse con luchar por uno de los boletos a la máxima categoría del fútbol argentino.

El plantel volverá al trabajo el 3 de enero y partirán hacia la ciudad jujeña de Perico donde estarán por un lapso de 9 días para hacer la pretemporada. En cuanto a los refuerzos la prioridad de Cagna es un 8 y un 10.

 

Para finalizar te dejamos los goles de los recibimientos y de los goles del ascenso del Santo:

 

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